Antes de aportar algunos elementos para el análisis de la inserción
laboral de egresados de la UAGro, quiero expresar mi agradecimiento y
reconocimiento a los comentarios que me han hecho llegar por correo electrónico
o en las redes sociales, lo cual me motiva e impulsa a seguir escribiendo y
compartiendo con ustedes amigos lectores estos temas interesantes. Retomando el
tema de inserción laboral de egresados de la Universidad Autónoma de Guerrero,
particularmente de la carrera de licenciados en contaduría, en esta ocasión
quiero compartir algunos elementos que sirvan de análisis para esta
problemática, ya que en el Estado de Guerrero, la contaduría como cualquier
otra carrera o profesión, tiene niveles de competencia muy elevados por las
distintas instituciones de educación superior (IES) tanto públicas como
privadas, que ofertan la carrera y que se ubican en las principales ciudades
del Estado como Acapulco, Chilpancingo, Zihuatanejo, Taxco, Iguala, etcétera. Cabe
resaltar que la oferta educativa de la UAGro es la única que ofrece programas
educativos de buena calidad, acreditados por diversos organismos nacionales.
Esta sobreoferta, acentúa la problemática de
inserción laboral y conlleva a que el mercado laboral se convierta en un
verdadero campo de batalla, en donde los egresados luchan por conseguir un
espacio cada vez más insuficiente y con pocas posibilidades de desarrollo, a
menos a corto plazo.
¿Donde se ubican los egresados de la carrera de
contaduría en el estado de Guerrero? Datos del observatorio laboral de la
Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS) y del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI) indican que las personas que están trabajando y
que estudiaron la carrera de contaduría se ubican en cuatro principales ocupaciones:
I. Sólo el 26.9% tienen un trabajo acorde con su
carrera (Contadores, auditores,
especialistas en finanzas y en economía).
II. El 12.8% tienen un trabajo de nivel técnico (Secretarias, taquígrafos, mecanógrafos,
capturistas de datos y operadores de máquinas de oficina).
III. El 6.9% se desempeñan como Auxiliares en administración, contabilidad y
finanzas.
IV. Finalmente, lo
relevante de los datos oficiales es que señalan que el 53.1% de egresados en
contaduría, tienen ocupaciones no acordes a sus estudios.
Ahora bien ¿Cuanto obtiene de ingreso por su
trabajo un egresado de contaduría? Con respecto a este otro elemento de
análisis los profesionales de la contaduría perciben un ingreso mensual
promedio de $6,349 a $5,389. Estos ingresos están muy por debajo de la media
nacional que es de $10,706 mensuales. En comparación con otras
carreras, encontramos que las relacionadas con Química tienen un ingreso
mensual de $ 25,486, en el área de Física $19,224 y aquellas carreras
relacionadas con la Minería y extracción perciben un ingreso en promedio de
$18,008 mensuales. ¿Será que como contador se gana poco? o ¿hasta qué niveles
de ingreso podemos considerar que la contaduría está bien pagada?
En este mismo contexto, ¿Qué
ocurre con los jóvenes que se incorporan al sistema educativo ya sea público o
privado? En las condiciones actuales de nuestro estado y del país, resulta un privilegio social estar estudiando una
carrera, pues aunque no garantice un empleo futuro, poseer un titulo, les abre
la posibilidad de enfrentar los problemas socioeconómicos de su entorno con
mejores herramientas. Su condición de joven le ofrece la oportunidad de entrar
a un periodo de preparación cuando se es estudiante y a la vez universitario,
entonces, al término de su formación profesional, los egresados de contaduría (o
de cualquier otra carrera), colocan el estudio y preparación que han tenido en
sus vidas durante la etapa universitaria, como un escudo de defensa en esta
batalla campal a que se enfrentan para conseguir un empleo en el mercado
laboral.
Bajo estas condiciones, el conocimiento
que posee el egresado, en el supuesto de que forma parte ya de la sociedad del
conocimiento (nueva economía o nuevo capitalismo) se convierte en consecuencia
en la posible fuente de producción, riqueza o incluso prestigio y poder. Sin
embargo, para que se unan a este entorno, es condición de que los jóvenes estén
dispuestos a comprar y vender su conocimiento, es decir que estén dispuestos a
trabajar o enfrentar el mercado laboral, es entonces cuando el conocimiento se
constituye como un bien privado y genera mayores créditos para quien lo posee.
¿Qué panorama ofrece el mercado
laboral? Según datos
recientes del Semáforo Económico elaborados por la organización “México ¿Cómo
Vamos?”, la población del Estado de Guerrero es más pobre y más informal que
hace 10 años. Ocupamos el segundo lugar con mayor porcentaje de población en
pobreza laboral del país, solo por arriba de Chiapas. La población que está en
pobreza laboral representa el 63.1%, situación ocasionada por bajos salarios,
empleos temporales e informales lo que restringe y limita adquirir la canasta básica.
La informalidad laboral se concentra en las actividades primarias, como la
agricultura, la ganadería y la pesca, que agrupan a 29.4% de la fuerza laboral
del estado y de ese total, prácticamente todos los trabajadores son informales.
Si agregamos a este panorama los elevados índices de pobreza, marginación y
violencia, la problemática para los jóvenes egresados está más complicada.
Resulta
insuficiente este espacio para profundizar el tema con mayores elementos, sin
embargo podemos concluir que en la tarea de vincular al sistema educativo con el mercado laboral,
algo no se está haciendo bien, o los resultados no son los adecuados.
Necesariamente se tiene que ligar este proceso al desarrollo económico del
estado. La propuesta
en este sentido es impulsar de inmediato un plan estratégico en dos
dimensiones: Por un lado reforzar la preparación profesional de nuestros
jóvenes estudiantes, dejando de lado la simulación, la improvisación y las prácticas
de corrupción que deterioran y dañan al sector educativo. Debe impulsarse un
programa de acompañamiento e inducción al mercado laboral. Por otro lado se
hace necesario resolver los problemas fundamentales de la economía guerrerense.
Pasar de lo informalidad a la formalidad, de la creación de empleos temporales
a empleos permanentes y bien remunerados. Tarea nada fácil si consideramos
todas las variables que intervienen para lograr un mayor crecimiento y
desarrollo económico.
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a: juliocesarcj@gmail.com
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